Por lo que respecta a subvenciones dirigidas al ámbito de la empresa familiar, existen regiones como Castilla La Mancha, Principado de Asturias, Lanzarote o Navarra, donde estas empresas disfrutan ayudas con el objetivo principal de incentivar la realización de protocolos familiares en pequeñas y medianas empresas familiares.
Con ello se pretende atenuar los problemas de este tipo de empresas y formar a sus integrantes e impedir que el índice de "mortandad" de las empresas familiares continúe aumentando.
Estas ayudas, en su carácter general consisten en una subvención que no podrá superar el 50% del gasto subvencionable y entre sus requisitos están los siguiente:
- Empresarios autónomos que ejerzan una actividad empresarial o profesional de la que provengan más del 50% de sus rendimientos empresariales, profesionales y de trabajo
- Sociedades mercantiles en las que una persona física tenga, de forma individual, una participación societaria al menos del 50% del capital social, siempre que ejerza funciones de dirección en la entidad, percibiendo por ello una remuneración que represente más del 50% de sus rendimientos.
- Sociedades mercantiles en las que un grupo familiar formado por los cónyuges, ascendientes, descendientes o/y colaterales, hasta el cuarto grado incluido, tengan una participación conjunta de al menos el 20% del capital social, siempre que uno de los miembros del grupo familiar ejerza funciones de dirección en la sociedad percibiendo por ello una remuneración que represente más del 50% de sus rendimientos empresariales, profesionales y del trabajo.
En el caso de Andalucía, tenemos la Asociación Andaluza de la Empresa Familiar, gracias a la cual esta comunidad se encuentra a la cabeza en cuanto a bonificaciones de la base imponible del impuesto de Sucesiones (98%) y de ayudas para la realización de Protocolos Familiares (18000 euros).

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